Somos Sandra y Sandra, madre e hija unidas por vocación, pasión… y mucho trabajo
Nuestra historia comenzó en 1992, cuando mi madre Sandra inició su camino en la marquetería, un oficio artesanal donde puso el alma para transformar recuerdos en piezas únicas.
Con el tiempo, amplió el negocio y abrió la floristería en Mollina, creando arreglos con mimo, gusto y escuchando siempre a cada persona que entraba por la puerta.
Yo, su hija —también Sandra— crecí entre flores y marcos, pero mi vocación era cuidar animales. Así nació la peluquería y la residencia para mascotas: espacios pensados para dar a cada uno el cariño, la higiene y el confort que se merecen.
Hoy trabajamos juntas, combinando lo que más nos gusta: crear, cuidar y hacer que cada cliente se sienta como en casa.
¿Cómo trabajamos?
Nos tomamos el tiempo que cada cliente merece. Sea para elegir un ramo, un marco, un tratamiento para tu mascota o simplemente pedir consejo, aquí nunca serás “uno más”.
- Te escuchamos.
- Te aconsejamos con sinceridad
- Y sobre todo: hacemos lo que nos gustaría que hicieran con nosotras.
Somos artesanas, cuidadoras y emprendedoras. Pero ante todo, somos humanas.
Más de 30 años de experiencia en Mollina
Un negocio familiar que sigue creciendo gracias a la confianza de nuestros clientes
Clientes que vuelven porque se sienten en casa
Porque nuestro compromiso va más allá de una venta
Trato cercano, sin prisas y con atención real
Nos tomamos el tiempo para escucharte y ayudarte como mereces
Trabajo artesanal y personalizado de principio a fin
Cada ramo, marco o mascota recibe el cuidado que nos gustaría para nosotras
Opiniones sinceras que hablan de lo que hacemos con pasión
Adrian hockey
Las chicas son muy majas y entregaron mi pedido súper puntuales y el material súper bien cuidado. Decoraron mi producto de una manera muy profesional. Recomiendo este lugar
Mi GV
De 10, manos increíbles para crear grandes obras , el 5 de noviembre lo hicisteis especial, gracias ❤️
Morilla Garcia
Buen trato y buen servicio y amabilidad.
Katie Welch